domingo, 15 de marzo de 2009

putos, gays , jotos o como sea




El dia de hoy les voy ha hablar sobre un tema ke ha generado polemica a lo ancho del mundo ... si wey estoy hablando de los putos...pon pon pon

me remontare a mi tierna adolescencia corria el año de 2006 yo apenas con 15 añitos y un mundo por delante ...pues resulta que mientras caminaba por la calle me tope un un hombre vestido de mujer lo mas gay ke jamas me hubiera imaginado .. kuando pase junto a el me dijo algo como -.Adios papi .. no me quieres montar chikito.-
se imaginaran la exprecion de mi rostro ... no sabia que pensar pero si de algo estoy seguro es ke me empute y le grite es su jota cara

.—¡Nooo mamesss! Cómo puedes ser tan puuutoooo cabróonn"·%"·&!!!!!!!!!





O a al menos algo asi le grite.. y segui mi camino..ese evento en mi vida me hizo reflxionar si en realidad existen los putos o solamente son ilusiones producto de nuestra imaginación o de histeria colectiva, y sea o no sea así, entonces:

¿Qué son los putos? ¿Cómo viven? ¿Cuáles son sus costumbres? ¿Qué comen? ¿De qué está compuesto su cuerpo? ¿Son vertebrados o invertebrados? ¿Cómo deciden quién se coje a quién? ¿Cómo le hacen para comunicarse con otros putos? ¿Existen bebidas energéticas para putos?

Pero todas mis interrogantes no podrían ser resueltas buscando en la computadora. Tenía yo que adentrarme al verdadero mundo de los putos. El único lugar en donde todos los habitantes son putos; donde los automóviles y las casas tienen forma de pene y en las calles se escucha música de los village people; donde la policía usa uniforme rosa y a los delincuentes que caen a la cárcel se les ignora en lugar de cojérselos, pues lo último sería como un premio... Ciudad Putopolis, el paraíso de los putos.

Sabía que Ciudad Putopolis me daría la respuesta. Pero antes de infiltrarme tenía yo que vestir como puto para que no sospecharan, y al no saber qué usar, una voz celestial me dijo: "usa una bufanda".

Pues todos sabemos que los hombres que usan bufanda, son putos. Quizá los que las usan no sean conscientes de ello, pero muy muy en el fondo, son putos. Porque... ¿Qué sigue luego de la bufanda? ¿minifalda? ¿zapatillas? Y no lo digo yo solamente, lo dijo Jesús en la biblia cuando mató a Jacob: "no uséis bufanda o seréis juzgado como puto"...

El emblema de la putería en mi cuello sería la llave que abriría la puerta al reino de los putos.

Pedí entonces una entrevista con el príncipe de los putos. "Palacio de la putería 9:00 PM" decía la nota. El palacio estaba situado en la cima de la montaña más alta. Subí 400000000000 escalones, me puse mi bufanda y entré al palacio de los putos. La decoración era minimalista y elegantísima, penes labrados en oro, plata y bronce por todos lados. Los sirvientes usaban tangas y una especie de máscara de cuero negra. Yo dije: "ala verga!" y me robé unas cucharas de oro que vi mal puestas.

El momento llegó y por fín pude entrevistarme con , el príncipe de los putos, quien vestía unas enormes alas muy brillantes de mariposa y mantenía una flor roja entre sus labios. A su lado permanecía un negro desnudo de dos metros quien le echaba aire y otro más que le daba un suave masaje con aceites aromáticos.

Me dijo de la manera más puta del mundo:


—Hooooola muchachoooo... ¿Cómo estás?


Yo me quedé perplejo ante semejante putería tan majestuosa y luego de hacer las reverencias pertinentes y de presentarme, tomando mucho valor le pregunté el por qué un hombre se vuelve puto:


—Oh, gran príncipe de la putería, señor y amo de las prácticas sadomasoquistas, omnipotente rey de los putos, por favor dígame, explíqueme, el por qué de los hombres que se vuelven putos.

Tomo un largo respiro y comenzó a ilustrarme con leyendas de la antigüedad, sobre el primer líder espiritual de los putos y sobre todo lo acontecido en generaciones de putos; luego cambió a la historia por una explicación tomo mas aire y dijo esto:

"Al introducir un objeto alargado delicadamente en el ano como un pene, un consolador o un dedo, se puede llegar hasta donde se encuentra la próstata, una glándula que produce un líquido que contiene el semen, y que tiene innumerables terminaciones nerviosas que al ser estimuladas, responden al estímulo con una erección casi instantánea.

Es a lo que comúnmente se conoce como punto G masculino, que al ser estimulado por los roces de la penetración, produce un excitación extra añadida al estímulo del pene ya sea por masturbación o felación, por lo que la sensación y el placer que se experimentan son de mayor intensidad y provocan un orgasmo de mayor magnitud, convirtiendo al hombre que por primera vez experimenta el sexo homosexual, en puto."

El príncipe de los putos me explicó detalladamente haciendo uso de ademanes muy muy gráficos y eróticos, y me dijo:


—Por eso es que nos encanta que nos metan la verga...


¡Puta! Yo me quedé en shock no mames, mis pies comenzaron a temblar y rápidamente me anticipé con una pregunta estupida a una inminente ejemplificación del punto G con mi persona ejecutada por el negrón de 2 metros que se encontraba al lado...


—Oiga, oh príncipe, y ¿cómo es que se clasifican los putos?— Le dije, y me respondió algo así:

Puto: El puto convencional de siempre. Si él no te dijera que es puto, tú jamás lo notarías pues es alguien tan normal que lo único que le distingue de los otros hombres es su preferencia a la hora de revolver los frijoles. Dentro de ésta familia de putos se encuentran los putos de closet.

Putito: Delicaditos, cursis y tímidos, les gusta vestir colores primaverales y del arcoiris. Son los mejores amigos de la mujer, pues saben interpretar muy bien sus sentimientos y escucharlas. Son delgados y frágiles, y pésimos para la actividad deportiva pues lo consideran ruda.

Putazo: Una clase de puto más notable por sus puterías. Son aquellos que saben muy bien mover el bote, les encanta bailar, se desviven a cada movimiento apasionadamente. En cada fiesta son los primeros en poner el ambiente y siempre terminan haciéndose amigos de las mujeres más guapas de la escuela.

Putote: Los putotes son hombres robustos y velludos, fáciles de identificar por su manera de vestir con prendas de oro y plata gigantescas, parecen ser muy hombres pero basta con escucharlos hablar o verlos contonearse para darse cuenta que son putotes. Entre ésta clase de putos podemos encontrar al clásico ranchero machote bigotón cuya bebida favorita podría ser el tequila pero en realidad es el arróz con popote.

Putotote: Las llamadas “perras”, “divas” o “lobas” tienen el mayor poder de putería de todos los demás grupos. Les encanta vestirse como mujer, y bailar y cantar y hacer de sus plumas una fiesta. Entre más pendejadas se le agreguen al vestuario, más puto es el personaje. Son las reinas de la noche y de los shows de contenido diferente y exótico.

Luego de explicarme esto, el príncipe de los putos hizo una señal con los ojos a sus guardias y dos de ellos bloquearon las salidas, luego hizo otra señal más y uno de sus sirvientes negros me tomó de los hombros y empezó a masajearme suavemente.


—Ahora que ya sabes todo sobre nosotros... ¡bienvenido a nuestro club muchachoteeeee! –me dijo el príncipe


¡Noooo mamesss! No sé cómo le hice pero logré zafarme de las manos del sirviente negro y rápidamente salté hacia una ventana rompiendo los cristales con la frente y cayendo unos 5 metros hacia unos arbustos. Logré escapar a salvo con terribles heridas en la cara pero preferí la sangre en el rostro que en el ano.

* * *

En fin, quizá a éste escrito se le note un sentido homofóbico pero no es así. Y más si es escrito por mí.

Pero no, yo no odio a los putos. De hecho, estoy a favor de la putería, es más, me conviene y me agrada la putería; me agrada que los hombres sean putos; desearía que todo aquél que lea esto se volviera puto, desearía que todos los hombres del mundo se volvieran putos.

¿Por qué?

a) Somos muchos en el mundo, el sexo entre putos es buen control de natalidad. A mi me caga la gente.
b) Entre más putos allá, más mujeres para mí, y entre mayor sea la oferta menor las exigencias de las mujeres.

Una actitud homofóbica en éstos tiempos resulta totalmente estúpida. Entonces no he decir más que: Déjense de pendejadas y...

¡Arriba la putería chicoss!

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